CodipacChilpo noviembre 5, 2018

1er Coloquio de construcción de Paz

Mons. Salvador Rangel Mendoza, Obispo de Chilpancingo-Chilapa.

Chilpancingo, Guerrero, 05 de noviembre de 2018

Ponencia. La educación como eje central para el desarrollo y la paz , para que los jóvenes construyan una convivencia y una sociedad futura diferente. (en PDF aquí)

La paz y la reconciliación es una tarea de todos nosotros debemos participar todos como sociedad construyendo una democracia incluyente y establecer un camino o ruta de paz, es decir acciones concretas desde distintos frentes.

La paz y la reconciliación la podemos construir ya desde ahora, que me parece muy importante y este coloquio hacia eso va, queremos Construir la paz desde ahora.

El tiempo pasa, y dice así un refrán: “Que el tiempo perdido los Santos lo lloran”, no nos podemos sentar a esperar a que solamente las instituciones gubernamentales construyen y nos traigan la Paz.

De ahí pues viene mi propuesta: La educación es el eje central que prepara a la comunidad para el desarrollo y la paz y busca transformar las formas de relacionarse e impactar en la comunidad, permitiendo que los jóvenes construyan una convivencia y una sociedad futura diferente.

Por eso les decía: me da mucho gusto ver a esta muchachada en este lugar, ya que la propuesta que traemos es que: los jóvenes, por medio de la cultura, por medio del trabajo social, por medio del deporte, ellos pueden ser grandes constructores de la paz. Posiblemente a los mayores, a muchos, ya se nos acabaron las ilusiones o nada más vemos que pasan los acontecimientos, pero los jóvenes son algo distinto a nosotros, los niños, las niñas, los Adolescentes y jóvenes constituyen un sector poblacional clave para la implementación de la reconciliación y la paz dado que representa la mayor parte de los afectados y víctimas en los conflictos.

Los medios artísticos culturales y deportivos mostraron ser herramientas potentes en impactar en el pensamiento, el sentimiento y el comportamiento de las personas, el apoyo formativo y logístico permite liberar la fuerza dinámica de los jóvenes trayendo una enorme retribución en forma de multiplicación de trabajo en pro de la construcción de una cultura de paz, en la memoria y la reconciliación en las comunidades.

 La enseñanza de formas alternativas de la resolución de conflicto, la promoción de actividades lúdicas y de trabajos comunitarios, como también la integración de la cultura de paz y convivencia en los centros educativos, buscan formar personas integrales y generar cambios sociales positivos, mostrando de manera general la apuesta a la juventud para la construcción de un futuro diferente, y aquí insisto, muchachos, ustedes son los que nos pueden proporcionar un futuro diferente en su promoción de la construcción de la paz.

La cooperación Europea (Irlanda del norte esta contra Irlanda del Sur, por poner un ejemplo) junto a sus aliados nacionales apostaron al dinamismo de la población joven, que cuenta con una amplia representación demográfica y más importante una perspectiva de construcción de futuro, gracias a su posición generacional, su espíritu crítico frente a lo establecido, eso es muy importante jóvenes, que son la mayoría de nosotros, y una alta creatividad en la acción, es lo que nos puede traer la paz y la reconciliación, los jóvenes realizan iniciativas desde su propio ser e intereses especialmente por medio de actividades culturales, recreativas deportivas y artísticas, construyen una mejora de la convivencia y a la construcción de una cultura de paz, entre sus padres y en toda la población.

Por mi experiencia vivida en Israel, es precisamente, por medio de actos culturales, por medio de actos deportivos, como se ha ido avanzando en La Paz.

La Apuesta a jóvenes como agentes de construcción de paz consiste en el fortalecimiento del sector joven en su interés y capacidad de tratar en comunidades, y en pares, en pos de una mejor convivencia más fuerte e incluyente.

Los jóvenes pueden cooperar en La Paz llevando su alegría su deporte su arte a las comunidades y sobre todo contagiando a otros jóvenes de este espíritu de Reconciliación y de paz.

Por un lado, el fortalecimiento se basa en la formación de los jóvenes en metodologías de resolución de conflictos, los jóvenes se tienen que formar.

Cómo vamos a solucionar un conflicto, lo tenemos que estudiar y con herramientas lúdicas, que se transmiten tanto por la vía escolar, como también por medio de capacitaciones y miembros de organizaciones juveniles.

Por otro lado, la asesoría organizacional y el apoyo en la formación de redes y espacio de intercambio fortalecen organizaciones de jóvenes y también sus actividades. Construir junto con los jóvenes acuerdos actos y reglas de convivencia y vincularlos a su implementación al interior de los institutos educativos.

¿Cómo hacerlo?

La cuestión educativa: Ojalá los institutos de formación tuvieran en su currículo, instituir la cátedra de la paz y la reconciliación y no solamente las universidades, también las preparatorias y secundarias y hasta las primarias.

En los institutos educativos crear canales y herramientas que ayuden a promover la paz y la reconciliación, reconocer al joven como actor relevante para la mejora de la convivencia y transformación positiva de toda la comunidad educativa y visibilizar sus potencialidades y esfuerzos.

Extender la formación en cultura de paz a toda la comunidad educativa, qué fuera una línea transversal en nuestras instituciones esta tarea de la paz y la reconciliación.

Encontrar a todos los actores relevantes, alumnos, profesores, familias, vecinos y a toda la comunidad.

Apoyar la implementación de las actividades, capacitar a los jóvenes, facilitar recursos, que muchas veces son los que no tienen, herramientas y materiales, brindar acceso a los espacios para fomentar el deporte la cultura y la recreación.

Apoyar y proveer el trabajo en red y el intercambio en experiencias de jóvenes, promover la cátedra de La Paz o materia sobre la paz y la reconciliación, como obligatoria de implementación para todas las instituciones educativas.

La formación de los jóvenes y el fortalecimiento de las organizaciones juveniles facilitan la participación de los jóvenes en asuntos públicos locales, brindándoles así el reconocimiento que buscan este sector social.

 

Las iniciativas escolares, como extracurriculares de los jóvenes, forman la apropiación del conocimiento y competencias relacionadas con él territorio, la cultura. el contexto económico, social y la memoria histórica, con el propósito de reconstruir el tejido social y promover la prosperidad general.

Aunque las actividades de los jóvenes no alcanzan para cambiar toda la cultura territorial significan una contribución importante a la construcción de la paz territorial y de sensibilización frente a imaginarios culturales, problemáticos para la convivencia.

No podemos meternos en todo Guerrero, pero: ¿Por qué no ir territorialmente avanzando poco a poco en este propósito de paz y reconciliación?

Visibilizar formas de relacionarse y realidades sociales problemáticas para la convivencia y la reconciliación involucra a los observadores, o sea no solamente vamos a dejar a los jóvenes, sino que todos nosotros tenemos que poner y apoyar este proyecto, dando lugar a un ejercicio colectivo de memoria y transformación por medio del debate del diálogo y de la reflexión. mientras la participación cumple con el deseo juvenil de ser reconocido y de sentirse parte de este proceso de paz y reconciliación.

La experiencia de la resolución de conflictos por medio de espacios y análisis institucionales y la vivencia de formas diferentes de relacionarse, abre la visión de los jóvenes frente a alternativas de convivir en sociedad fomentando un trato respetuoso y una mayor tolerancia frente a la adversidad.

Muchas gracias.

Mons. Salvador Rangel Mendoza

Obispo de Chilpancingo-Chilapa.