CodipacChilpo diciembre 12, 2018

COMUNICADO DE PRENSA 

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CODIPAC/09/2018

11 de diciembre de 2018.

Construir la Paz con Misericordia, Para hacer frente al alarmante crecimiento de la violencia y la delincuencia con todos sus signos de crueldad y desprecio por la dignidad humana y la vida, de modo que la paz que el Señor nos trajo pueda ser vivida en ambientes donde el respeto, la justicia y la corresponsabilidad sean prioritarios (PDP 52).

Chilpancingo, Guerrero, 11/12/2018. Como Iglesia Diocesana estamos llamados a contribuir a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y respetuosa de los derechos humanos, promoviendo la resolución pacífica de los conflictos y procesos de reconciliación mediante procesos educativos y desde los valores del Evangelio y la doctrina social de la Iglesia, consciente del respeto a la dignidad humana y sus derechos.

En relación a las recientes declaraciones hechas por autoridades estatales, criminalizando la acción pastoral que nuestro Obispo Monseñor Salvador Rangel Mendoza O.F.M., ha estado llevando a cabo para buscar y construir la paz en el territorio que ocupa nuestra Diócesis, esta Oficina de Prensa, como voz autorizada por la Diócesis, quiere dejar en claro los siguientes puntos.

  • Creemos que la situación de violencia e inseguridad que ha prevalecido en los últimos años en nuestro Estado, puede transformarse con la contribución de distintas voluntades: Gobierno, Asociaciones Civiles, ONG’s, personas de buena voluntad, sociedad en general. Y nosotros como Iglesia, podemos también colaborar, principalmente en la prevención de la violencia e inseguridad y el acompañamiento a las víctimas, en el DIALOGO y en la animación de una sociedad civil responsable[1].
  • Nos causa una profunda extrañeza que autoridades de alto nivel del Estado de Guerrero y de Derechos Humanos, este criminalizando las acciones que nuestro Obispo está realizando, que no buscan más que ayudar a los hermanos que han sido desplazados de sus lugares de origen en la Región de la sierra de Guerrero, quitándoles el derecho que todos los ciudadanos tenemos, vivir en paz y gozar de casa y sustento.
  • Esta Iglesia diocesana considera, en particular, que la construcción de la paz es una prioridad y debemos buscarla a través de todos los medios disponibles. Así mismo la defensa de la dignidad y los derechos humanos de la persona es un hecho que compete a todos, especialmente a las autoridades Estatales y Federales.
  • En recientes encuestas, sale a la luz que, las Comisiones e Instituciones de Derechos Humanos, defienden más a los que transgreden las leyes antes que a las víctimas de las violencias, lo que es preocupante y alarmante, al querer juzgar un hecho de acercamiento a las víctimas de esas violencias y buscar construir la paz.
  • Como Iglesia particular, el Presbiterio Diocesano y los Fieles Laicos, rechazamos rotundamente todas aquellas acusaciones y tergiversaciones, que CRIMINALIZAN las acciones Pastorales de nuestro Obispo, referente a cualquier tipo de acercamiento a las víctimas de la violencia y a los diversos actores de la misma. Ratificamos nuestra disposición para trabajar, como ahora lo estamos haciendo y como siempre nos hemos declarado, a favor de la construcción de la paz y la reconstrucción del tejido social en nuestro Estado y especialmente para defender la dignidad de las víctimas.
  • Exigimos a las autoridades de los tres niveles de gobierno, a las Subsecretarias y a la Comisión de Derechos humanos del Estado y Federal, atiendan, sin demora, las necesidades y derechos humanos de todas esas personas que han sido desplazadas de sus lugares de origen en la región de la Sierra del Estado de Guerrero. Y así mismo atiendan las causas que han originado esos hechos, ya que es una labor que por ley les compete.
  • Finalmente, hacemos nuestro el reclamo de la sociedad en que vivimos, “TENER UN AMBIENTE DE PAZ, TRANQUILIDAD Y SEGURIDAD”. Pedimos a las autoridades de los tres niveles de gobierno, usar todos los mecanismos a su disposición, para que esto sea una realidad en nuestra entidad. Se ha dicho que “no se pueden asumir posiciones contrarias a las instituciones y al marco normativo legal del Estado”, pero nuestros pueblos y comunidades necesitan soluciones prácticas, para restablecer el Estado de Derecho y la convivencia pacífica y civilizada en nuestro Estado.

Nos encomendamos a nuestra Señora de Guadalupe y a nuestros Santos Mártires San David Uribe Velasco y San Margarito Flores García, para que, cada uno en el lugar que corresponde, nos ayuden en la construcción de la paz tan necesaria para nuestro Estado de Guerrero.

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#Por1GuerreroenPAZ

OFICINA DE PRENSA

[1] Cf. CEM, Exhortación Pastoral Que en Cristo Nuestra Paz México tenga Vida Digna, 2010, 187.