CodipacChilpo febrero 26, 2019

A las 11.30 am, hora del Vaticano, en la Sala de Prensa de la Santa Sede tuvo lugar la conferencia de presentación del Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma de este año cuyo título es: “La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios” (Rm 8, 19).

Firmado en la Ciudad del Vaticano el pasado 4 de octubre, en la Fiesta de San Francisco de Asís, el Pontífice propone en su Mensaje una reflexión articulada en tres puntos:  La redención de la creación; La fuerza destructiva del pecado y La fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón para destacar que la Cuaresma es signo sacramental de la conversión a la que están llamados constantemente todos los cristianos, a fin de encarnar más intensa y concretamente el misterio pascual en la vida personal, familiar y social, en particular, mediante el ayuno, la oración y la limosna.

Resulta interesante destacar que ante el verbo “ayunar”, Francisco escriba que significa “aprender a cambiar nuestra actitud con los demás y con las criaturas”, es decir, pasar “de la tentación de devorarlo todo, para saciar nuestra avidez, a la capacidad de sufrir por amor, que puede colmar el vacío de nuestro corazón”. Mientras “orar” es necesario – escribe  – “para saber renunciar a la idolatría y a la autosuficiencia de nuestro yo, y declararnos necesitados del Señor y de su misericordia”. A la vez que “dar limosna” es un imperativo “para salir de la necedad de vivir y acumularlo todo para nosotros mismos, creyendo que así nos aseguramos un futuro que no nos pertenece”.

El lema propuesto por Francisco es «La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios» (Rm. 8, 19).  En este mensaje, resuena la encíclica de Francisco sobre el cuidado de la casa común Laudato si`(¡Alabado seas, mi Señor!) y la permanente llamada a la conversión, a una conversión personal y comunitaria, que afecta y alude también a nuestra relación y compromiso con la ecología integral.

Por último el Santo Padre recomienda no dejar “transcurrir en vano este tiempo favorable”. E invita a pedir a Dios “que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión”; a la vez que exhorta a abandonar el egoísmo y la mirada fija en nosotros mismos, dirigiéndonos hacia la Pascua de Jesús haciéndonos “prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales”

Mensaje completo del Papa Francisco Para la Cuaresma 2019