CodipacChilpo septiembre 23, 2019

21 de septiembre de 2019

Homilía pronunciada en Clausura del V Congreso Eucarístico Diocesano. Decanato de Iguala, Ciudad Deportiva. Iguala de la Independencia, Guerrero.

Mons. Salvador Rangel Mendoza
Obispo de la Diocesis de Chilpancingo- Chilapa.

Se acaba de proclamar la palabra de Dios y resuene en nuestra mente y en nuestro corazón este evangelio de san Juan, cuando Jesús nos dice: “yo soy el pan bajado del cielo, mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida, el que coma de este pan vivirá para siempre…”. Hermanos ese gran milagro de Jesús, el milagro por excelencia, no tanto de convertir el pan en su cuerpo y el vino en su sangre, sino el milagro de vivir con nosotros para siempre, “y sepan que yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo…” . Tenemos a Jesús eucaristía que nuestros sagrarios, en nuestras Iglesias, ese Jesús eucaristía que siempre nos está esperando y que nosotros tenemos la fortuna de estar con él,  de dialogar con él, de exponerle nuestras necesidades, nuestras enfermedades,  tenemos esa oportunidad de darle gracias a Dios por los favores que nos concede a cada momento y de todos los días, también tenemos esa oportunidad de pedirle perdón, cuando nosotros extraviarnos el camino, y a mí nunca se me olvidó un ranchero que me dijo una vez: le he hecho los surcos chuecos a Dios, cuando le hacemos los surcos chuecos a Dios,  también está él, ahí, para escucharnos y para perdonarnos, por eso para mí el milagro de los milagros, es que Dios camina con su pueblo, camina con nosotros, en las buenas y en las malas, en la alegría y en la tristeza, en la aflicción y el gozo, es Jesús eucaristía que nos va acompañando en esta vida.

Escuchamos también en la carta primera a los Corintios, que por allá por el año 54 San Pablo escribía a Los Corintios y en esta carta primera, de una manera maravillosa, “querido hermanos, yo les voy a transmitir lo que a su vez yo recibí…”   Cristo ya hacía mucho que había muerto y narra, lo que los tres primeros evangelistas nos dicen: “Que la noche que el Señor iba a ser entregado, tomo pan, lo partió, se los dio y les dijo: tomen y coman todos de él, esto es mi cuerpo, del mismo modo tomo el cáliz…”, exactamente repite lo que Jesús hizo en la institución de la Eucaristía.

Yo quiero insistir en este detalle mis hermanos, por más de dos mil años, hemos estado celebrando la eucaristía, a través de estos dos mil años hemos observado tantos milagros eucarísticos, hemos visto muchísimas manifestaciones de Jesús en la Sagrada Eucaristía, y por eso el día de hoy, al celebrar este V Congreso Eucarístico Diocesano, debe ser la oportunidad de oro para que nosotros renovemos la fe, el amor, la devoción, la adoración a Jesús sacramentado.

Casi estamos coincidiendo con el Congreso Eucarístico Nacional y el lema que se puso en los congresos en este 2019, que por cierto me ha dado muchísimo gusto, que en todos los Decanatos se han celebrado estos pequeños y no tan pequeños Congresos Decanales, es precisamente tomado de la Primera lectura, que a grandes pincelazos se as voy a decir:

Se trata del Profeta Elías. Este hombre que luchó por la causa de Dios, que defendió la fe verdadera en el Dios único, pero que fue atacado por medio de las instituciones, que fue atacado por el mismo Rey Ajab, que por cierto significa el amoroso, el cariñoso, y una mujer extranjera Fenicia llamada Jezabel, él se fue a esconder al sur del lago de tiberíades, a un lugar llamado Jamad Gaber. Pero esta mujer inteligente se dio cuenta donde estaba Elías y lo mando perseguir, el tuvo que huir hacia Egipto, al monte Sinaí, hay una referencia que nos dice que camino 40 días y 40 noches, huyendo de Jezabel.

Que sucedió en el camino, aquellos desiertos son muy duros y muy difíciles, por eso el pueblo hebreo se quejaba al sentir el rigor del desierto, llega Elías a un lugar y ve un árbol, una retama, y desilusionado de la vida, por esas persecuciones por defender la causa de Dios, Elías se acuesta bajo esa sombra con la intención de morir, entonces dios manda su ángel a que despierte a Elías y también le manda agua y pan, y es cuando les dice: LEVANTATE Y COME PORQUE EL CAMINO TODAVIA ES LARGO, Elías se levantó y comió, pero se volvió a acostar, orvez, Dios manda un Ángel que le vuelve a decir: Elias, : LEVANTATE Y COME PORQUE EL CAMINO TODAVIA ES LARGO, y a la segunda empieza a caminar hasta el monte de Dios, el monte Horeb, el mote Sinaí.

Hermanos, estas lecturas nos deben ayudar, como la intención de los organizadores de estos Congresos, es que hagamos lo de Elias, PUEBLO DE DIOS, LEVANTATE Y COME PORQUE EL CAMINO TODAVIA ES LARGO, aquí mis hermanos, es donde quiero invitarles a que consideremos grandemente el regalo de la Eucaristía, este gran don que Dios nos ha regalado, porque la vida tiene sus dificultades, quién de nosotros no ha experimentado el fracaso, la enfermedad, las dolencias, la desilusión al no lograr las metas. Y aquí mis hermanos, es donde Dios dice a esta Diócesis de Chilpancingo-Chilapa: LEVANTATE Y COME PORQUE EL CAMINO TODAVIA ES LARGO.

Sabemos que México está pasando por muchas dificultades de inseguridad, de falta de oportunidades, la familia está sufriendo, los jóvenes también, no tenemos todavía lo que nos han prometido, se nos han prometido muchas cosas, pero todavía no las podemos palpar del todo, aquí mismo en Iguala vamos a recordar el quinto aniversario de la desaparición de los 43 muchachos de Ayotzinapa,  y así por el estilo Guerrero, Michoacán, Guanajuato, Veracruz, tenemos acontecimientos que atentan contra la persona contra la dignidad humana, atentan contra la vida, y hermanos, Dios nos está ofreciendo una salida.

Acercarnos a la Santa eucaristía, yo quisiera ponerles un reto: agarren cualquier misal que tengan, del mes que quieran, en el misal trae tres oraciones cada misa: — la oración colecta del principio. — la segunda que se llama: sobre las ofrendas, –la tercera que se llama: después de la comunión,  lean esa tercera, están en ellas todos los frutos maravillosos de la eucaristía, las consecuencias de la eucaristía, la eucaristía nos une con Dios, la eucaristía nos perdona los pecados, la eucaristía nos libra de las enfermedades, la eucaristía nos hace más hermanos, la eucaristía nos regala la gloria del cielo, la eucaristía nos da sabiduría, etcétera., yo simplemente les hago este reto, lean esta tercera oración y van a ver las maravillas de la Santa eucaristía.

Por eso Este quinto congreso, Dios quiera por medio de él, nos ayude a ser más eucarísticos, yo desde el principio les quería decir que: mi primer sentimiento que tengo ahora, es de alegría y de gratitud, Dios quiera que por medio de este congreso el Señor nos conceda eso la alegría y la gratitud, para podernos levantar y seguir caminando.

Díganme: ¿Cuántas familias tienen problemas? Levántate come y sigue caminando. ¿Cuántos muchachos estudiantes tienen problemas? Levántense coman y sigan caminando. ¿Cuántos problemas sociales tenemos? Nos dice Dios:  Levántate come y sigue caminando. A nosotros los sacerdotes: levántate come y sigue caminando. A las santas religiosas: Levántate come y sigue caminando. A todos el Señor nos invita:  levántate come y sigue caminando. Nos invita a adquirir esta fuerza qué es la eucaristía, adquirir sabiduría qué es la Santa eucaristía.

Voy a hablar de dos temas brevísimamente, la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, y pudiéramos decir Guerrero, se basan en unos pilares muy fuertes, y entre ellos es la eucaristía, yo he observado en casi todas las diócesis, que tenemos Iglesias muy bonitas, le ponen oro hasta la campana, porque es un fruto de amor a jesús eucaristía, es la fe de ustedes, es la devoción, también le quiero decir al padre Hugo Baldemar, que casi en todas las iglesias tenemos una capilla dedicada al santísimo Sacramento, y sabe ¿cuál es la maravilla?, nunca estás solo el Santísimo, siempre hay muchísima gente, de ahí que yo digo: que uno de los grandes pilares que existen en esta diócesis es el amor, la devoción a la Santa eucaristía.  Yo vengo de fuera de otra realidad y realmente me sorprende Guerrero por sus tradiciones, tienen cosas bien bonitas, yo cuando tengo la oportunidad siempre hablo del otro Guerrero, de las cosas buenas y de las cosas positivas que tiene Guerrero, entre las cosas positivas, aunque ustedes no se den cuenta, es su amor, su devoción a Jesús sacramentado, a Jesús eucaristía, hermanos no lo perdamos, y sin duda la Eucaristía ha sido la gran defensa de este pueblo de Guerrero y de esta Diocesis de Chilpancingo Chilapa, Dios quiera pues que continuemos, es algo valioso, algo único que tenemos y debemos seguir adelante.

Finalmente, a través de los 2000 años, ha habido milagros de la Santa eucaristía y me voy a permitir, yo como fraile franciscano, recordarles qué San Francisco nos pidió a los frailes dos cosas: + Donde quiera que encuentres la palabra de Dios y la eucaristía en lugares indignos, recojamos y pongan los en un lugar debido. Y segundo: +San Francisco nos decía cuando estén ante el Santísimo o una cruz digan: te adoramos aquí y en todos los lugares de la tierra, ya que por tu Santa Cruz redimiste al mundo, algo muy parecido que se reza en el viacrucis.

Y todavía hablando de los milagros eucarísticos, ustedes recordarán la historia de la mula de San Antonio, que haya en Tolosa, al sur de Francia, había por ahí un hereje que no creía en la eucaristía, entonces San Antonio de Padua hizo un reto: encierra tu mula 3 días, al final de los tres días la sacas y entonces,  San Antonio de Padua hizo un altar, donde puso la Santa eucaristía y a un lado pusieron avena, ¿cuál fue el milagro?, que después de esos tres días, esa mula hambrienta, la sacan y sin pensarlo, sin titubear, va directamente a la Santa eucaristía y se arrodilla aquel animal.  Hermanos les cuento esto, porque si un animal irracional, supo reconocer dónde estaba Jesús eucaristía, y aquel animal hambriento eligió adorar al Santísimo Sacramento en lugar de ir a comer, creo que nosotros, seres humanos bautizados, tenemos más inteligencia y más sabiduría, para poder descubrir donde está Jesús, donde adorarlo, donde venerarlo.

Hermanos gracias por estar aquí, gracias por esta manifestación de amor y devoción a Jesús eucaristía, hoy, a las 4:00 de la tarde, vamos a tener la oportunidad de hacer la procesión desde este lugar hasta la parroquia de San Francisco, creo que es una hermosa oportunidad para darle ese toque misionero a la Santa eucaristía, que con nuestra fe, nuestra devoción y nuestra reverencia a la Santa Eucaristía, demos, hablemos o aunque no digamos nada, un testimonio a la gente de Iguala, a la gente que no se observa, a la gente que nos ve a caminar y peregrinar con el Santísimo Sacramento.

Pues hermanos continuamos esta celebración, venerando al Señor en su cuerpo y en su sangre, y que este Congreso Eucarístico, sea la oportunidad para reavivar esa fe, esa llama a Jesús sacramentado.

Hermanos Sean bienvenidos y continuamos celebrando, lo que San Pablo nos transmitió, cómo se celebró la eucaristía y sobre todo, qué esta Santa Eucaristía, de acuerdo a la primer lectura, nos siga alimentando, apagando nuestra hambre y apagando nuestra sed, porque el camino es todavía largo.

Hermanos, que Dios los bendiga.

Que así sea

Fray Salvador Rangel Mendoza, O.F.M

Obispo de la Diócesis de Chilpancingo –  Chilapa