CodipacChilpo enero 9, 2020

PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE ACAPULCO
Comunicado de los Obispos por el XVII Encuentro Provincial de Pastoral 2020 en PDF

9 de enero de 2020

A las comunidades diocesanas, a los agentes de pastoral y a todos los hombres y
mujeres de buena voluntad.

Los obispos de las Diócesis de Acapulco, Chilpancingo-Chilapa, Ciudad Altamirano y
Tlapa los saludamos con gozo y esperanza, al principio de este nuevo año 2020, que Dios nos ha concedido.

Nos hemos reunido como Provincia Eclesiástica en Cd. Altamirano, Gro., los días 7, 8 y 9 de enero de 2020, parar llevar a cabo nuestro XXVII Encuentro Provincial con la finalidad de programar los encuentros provinciales del trienio 2020 -2022 a la luz del “Proyecto Global de Pastoral 2031-2033”, en comunión y sinodalidad, y conocer los aportes del Sínodo Pan-Amazónico, para dinamizar la acción pastoral de las Diócesis a favor de la vida, la dignidad humana y el cuidado de la casa común.

En el año 2019 nos hemos dado a la tarea de dar a conocer el Proyecto Global de
Pastoral 2031-2033 que nos encamina hacia la celebración del 5° Centenario de las Apariciones de la Virgen de Guadalupe y el 2° Milenio de la muerte y resurrección de Cristo y a fortalecer las estructuras que faciliten el crecimiento integral de los adolescentes y jóvenes.

Nos duele y preocupan las situaciones de violencia que se han agudizado en algunas
regiones de nuestra Provincia Eclesiástica, en los que ha quedado manifiesto el desprecio por la vida y la dignidad de las personas y la circulación cada vez mayor de armas. Esto también ha provocado el desplazamiento forzado de familias y la alteración de la vida ordinaria de pueblos y zonas. Hemos sido testigos de los intentos de legislar en contra de la vida, el matrimonio y la familia.

Hemos vuelto a mirar el largo camino que nos falta por recorrer para apreciar, conocer, darle la centralidad que le corresponde y poner en práctica la Palabra de Dios.

Tenemos mucho por hacer en lo que se refiere a la valoración y el cuidado del patrimonio cultural de los pueblos originarios y de la riqueza bio-ecológica de las diversas regiones de nuestra provincia eclesiástica.

Ante estas manifestaciones de una «profunda crisis antropológico-cultural» (PGP 87), hemos renovado nuestra opción por Cristo porque «cerca de Él podemos beber del verdadero manantial, que mantiene vivos nuestros sueños, nuestros proyectos, nuestros grandes ideales, y que nos lanza al anuncio de la vida que vale la pena» (Christus Vivit, 32).

Reafirmamos también nuestra opción por el servicio a nuestros hermanos porque «el
misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado» (PGP 87)

Guiados por la Virgen de Guadalupe queremos ser constructores de la “Casita Sagrada” que ella deseaba para todos sus hijos y con ella deseamos ser portadores de “Dios por quien se vive” que nos dignifica y valora a todos.

Todos los que hemos participado en este Encuentro deseamos caminar con nuestros
pueblos para cuidar la esperanza, estar en cercanía sencilla y ayudar a los rezagados (cf. EG 31).

Como Provincia Eclesiástica tenemos la firme esperanza de que las personas y los pueblos sean capaces de ofrecerse mutuamente “el shalom – la paz”, es decir, la oportunidad de todo aquello que les permita una “vida buena”: tranquilidad, respeto, seguridad, oportunidades de trabajo honesto, libertad de desplazamiento y de expresión.

Soñamos con creyentes y comunidades católicas amantes de la Palabra de Dios
(Aperuit Illis), defensores valientes de la belleza de la vida y dignidad de la persona, de la familia, del matrimonio; guardianes comprometidos y organizados para defender la riqueza cultural de los pueblos originarios y de los recursos naturales con los que Dios ha bendecido estas tierras.

Soñamos con una provincia eclesiástica que luche por los objetivos comunes que se
han trazado para el trienio 2020-2022 en este Encuentro Provincial, poniendo al servicio de todos lo mejor de sus obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos.

Que Santa María de Guadalupe y los Mártires Guerrerenses: San David Uribe, San Margarito Flores y el Beato Bartolomé Díaz Laurel; nos acompañen para dar testimonio de servicio y fidelidad al Evangelio. Con cariño les hacemos llegar nuestra bendición:

Mons. Leopoldo González González
Arzobispo de Acapulco

Mons. Salvador Rangel Mendoza OFM
Obispo de Chilpancingo-Chilapa

Mons. Joel Ocampo Gorostieta
Obispo de Ciudad Altamirano

Mons. Dagoberto Sosa Arriaga
Obispo de Tlapa

Comunicado de los obispos PDF