CodipacChilpo febrero 6, 2020

Homilía de Mons. Salvador Rangel Mendoza, Obispo de la diócesis de Chilpancingo Chilapa, en la Peregrinación Diocesana a la Basílica de Guadalupe.

06 de Febrero de 2020

“Cuando se cumplieron los tiempos, Dios envió a su Hijo nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para que todos los que estaban bajo la Ley se convirtieran en hijos de Dios y tuvieran vida, vida en abundancia”.
(Gal. 4,4).

El plan de Dios para el mundo y para cada uno de nosotros es que tengamos vida, vida en abundancia.
Esta vida plena se manifiesta en que el mismo Jesús nos enseña a llamar al Padre “Abba”, es decir papá.
Seremos hijos de Dios siempre y cuando tengamos vida, amemos la vida, defendamos la vida, cuando descubramos la belleza de la vida y la dignidad humana.

Nos encontramos en el 2020, y faltan solo 11 años para que celebremos los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe y 13 años para celebrar los 2,000 años de la Redención y la salvación de Cristo.

Debe ser una celebración de vida, de gratitud a Dios y a la Madre porque tenemos vida.

Decía la Virgen de Guadalupe a Juan Dieguito: “Yo soy la madre del verdadero Dios por quien se vive”.

Dios equivale a vida y decir madre hace esta misma referencia.

Pudiera afirmar, en una lógica simple: eres hijo de Dios, tienes vida, eres hijo de la Madre de Guadalupe, tienes vida.
Dios es un Dios de vivos y no un Dios de muertos.

Cuando aparece la Virgen de Guadalupe en este lugar, todo se llena de vida y de alegría, cantan los pajaritos, los árboles y los nopales brillan, nacen las flores, hay vida y gozo en el corazón de la Virgen y en el corazón de nuestro Juan Dieguito.

Hermanos celebrar a María es celebrar la vida. Tener fe en Jesús es creer en la vida: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.
Los señores Obispos para celebrar estos dos Grandes acontecimientos de los 500 años de las apariciones de la Madre de Guadalupe y los 2000 años de la redención, hemos optado por invitar al pueblo de MEXICO a celebrar la vida con 6 opciones pastorales, aquí anotó 3 de ellas:

  1. Opción por una Iglesia que anuncia y construye la dignidad humana;
  2. Opción por una Iglesia comprometida con la paz y las causas sociales.
  3. Opción por una Iglesia que comparte con los adolescentes y jóvenes, la tarea de hacer un país lleno de esperanza, alegría y vida plena.

Tenemos que construir y reconstruir la vida y la dignidad humana, MEXICO sufre la violencia, la inseguridad, atropellamos y destruimos la vida, tenemos que convocar y construir un MEXICO más Justo, más fraterno y en paz.

Tenemos que luchar como Iglesia por La Paz y la justicia, MEXICO y particularmente nuestro Estado de Guerrero necesita La Paz, el diálogo, la tolerancia y sobre todo necesitamos a amar y respetar la vida.
Tenemos que hacer un gran esfuerzo por hacer de nuestra Patria, de nuestro Estado y de nuestra Diócesis hacer un país lleno de esperanza, de alegría y vida plena.

En muchas personas ha caído la esperanza, no encuentran la salida, debemos animarlos y estar con ellos.
MEXICO es un pueblo que lo caracteriza la alegría, parece que hemos ido perdiendo este hermoso don, necesitamos recuperarlo.

Debemos aspirar a tener “vida plena” como personas y como hijos de la vida.
Que Santa María de Guadalupe nos lo conceda, por eso estamos aquí Madre Santa para pedirte y rezarte, Madre ayuda a tu pueblo.
“Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios, no desoigas las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita”. Amén